
Impuestos para expatriados en España: guía básica
Mudarse a España para trabajar o vivir implica conocer qué impuestos deben pagar los expatriados y cómo funciona la fiscalidad del país. Dependiendo de si una persona es considerada residente fiscal o no residente, las obligaciones tributarias pueden cambiar de forma significativa.
En esta guía explicamos qué impuestos afectan a los expatriados en España, cuándo se adquiere la residencia fiscal y qué regímenes especiales existen para profesionales internacionales.
¿Qué se considera expatriado a efectos fiscales?
Un expatriado es una persona que vive y trabaja temporal o permanentemente en un país distinto al de su origen. Desde el punto de vista fiscal, lo importante no es la nacionalidad, sino la residencia fiscal, ya que esta determina dónde deben pagarse los impuestos. En España, un expatriado puede encontrarse en dos situaciones:
- Residente fiscal en España
- No residente fiscal en España
Cada situación implica reglas tributarias diferentes.
Cuándo se es residente fiscal en España
Una persona se considera residente fiscal en España si cumple alguno de los siguientes criterios:
- Permanece más de 183 días en el país durante un año natural
- Tiene en España su centro principal de intereses económicos o familiares
Cuando una persona cumple estas condiciones, Hacienda la considera residente fiscal y debe tributar en España por sus ingresos mundiales, es decir, los obtenidos tanto dentro como fuera del país.
Impuestos que pagan los expatriados residentes
Si un expatriado es considerado residente fiscal en España, normalmente deberá pagar los siguientes impuestos.
Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF)
Es el impuesto principal para residentes. Se aplica sobre:
- Salarios
- Ingresos profesionales
- Rendimientos del capital
- Alquileres
- Inversiones
El IRPF es progresivo y puede alcanzar aproximadamente hasta el 47 % según el nivel de ingresos y la comunidad autónoma.
Impuesto sobre el Patrimonio
Algunas comunidades autónomas aplican este impuesto sobre el valor del patrimonio total de una persona. Incluye activos como:
- Inmuebles
- Inversiones financieras
- Otros bienes patrimoniales
Este impuesto puede variar según la comunidad autónoma.
Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones
Este impuesto se aplica cuando una persona recibe:
- Herencias
- Donaciones
Las normas y tipos impositivos también dependen de cada comunidad autónoma.
Impuestos para expatriados no residentes
Si un expatriado no es residente fiscal en España, solo deberá pagar impuestos sobre los ingresos obtenidos dentro del país. El impuesto principal es el:
Impuesto sobre la Renta de No Residentes (IRNR)
Este impuesto grava ingresos como:
- Salarios generados en España
- Alquileres de propiedades en España
- Ganancias patrimoniales obtenidas en el país
La normativa del IRNR regula la tributación de personas físicas o empresas que generan ingresos en España sin ser residentes fiscales.
El régimen especial para trabajadores desplazados (Ley Beckham)
España cuenta con un régimen fiscal especial para atraer talento internacional conocido como “Ley Beckham” o régimen de trabajadores desplazados. Este régimen permite a ciertos expatriados tributar como si fueran no residentes durante varios años, aunque vivan en España. Entre sus principales ventajas:
- Tipo fijo aproximado del 24 % sobre ingresos laborales hasta 600.000 €
- No tributar por ingresos obtenidos fuera de España
- Aplicación durante hasta 6 años
Para acogerse a este régimen normalmente es necesario:
- No haber sido residente fiscal en España durante los últimos cinco años
- Trasladarse al país por un contrato de trabajo
- Solicitar el régimen dentro de los primeros seis meses desde el traslado
Este sistema es especialmente utilizado por:
- Directivos internacionales
- Profesionales tecnológicos
- Ejecutivos de multinacionales
Convenios de doble imposición
España tiene acuerdos fiscales con muchos países para evitar que una persona pague impuestos dos veces por el mismo ingreso.
Estos convenios de doble imposición determinan:
- En qué país se debe tributar
- Qué ingresos se declaran en cada jurisdicción
- Qué deducciones o exenciones pueden aplicarse
Por ello, es importante revisar si el país de origen del expatriado tiene un convenio fiscal con España.
Consejos fiscales para expatriados
Antes de trasladarse a España o comenzar a trabajar en el país, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones.
Comprobar la residencia fiscal
La regla de los 183 días es clave para determinar dónde se deben pagar los impuestos.
Revisar los convenios internacionales
Esto puede evitar pagar impuestos duplicados.
Analizar si se puede aplicar la Ley Beckham
Este régimen puede reducir significativamente la carga fiscal.
Consultar con un asesor fiscal
La fiscalidad internacional puede ser compleja, por lo que muchas personas recurren a especialistas para gestionar sus obligaciones.
Preguntas frecuentes sobre impuestos para expatriados
¿Cuándo empieza a pagar impuestos un expatriado en España?
Normalmente cuando se convierte en residente fiscal, lo que suele ocurrir al permanecer más de 183 días en el país durante el año.
¿Un expatriado debe declarar ingresos obtenidos fuera de España?
Si es residente fiscal, sí. Si es no residente, generalmente solo declara los ingresos obtenidos en España.
¿Qué es la Ley Beckham?
Es un régimen fiscal especial que permite a ciertos trabajadores extranjeros tributar con un tipo reducido del 24 % durante varios años.
¿Un expatriado puede tener doble residencia fiscal?
Sí, puede ocurrir si cumple las condiciones en dos países. En estos casos se aplican los convenios de doble imposición.
¿Los expatriados deben declarar bienes en el extranjero?
Si son residentes fiscales en España y superan ciertos límites, deben declarar activos en el extranjero mediante modelos informativos como el Modelo 720.
